jueves, 22 de abril de 2010

Oh niña! - para Rocío Ocón

Oh niña!

mis gestos
trabados frente a tu cuerpo yaciente
se sueltan en arcadas de dolor
mientras los nudos en mis músculos
se desatan
y el vacío lo inunda todo

oh hermosa niña!

tu boca ya refleja la potencia de un río
arrancando el mármol a rombos
frenando el movimiento del aire pestilente
silenciando los murmullos agónicos
que se debaten en estos
anchos y largos
pabellones de espera

oh niña!

la espera,
cargada de estúpidas figuras
rebosante de flores y
palabras prefabricadas
que pretenden secuestrar mis miedos
y los tuyos
aunque sean insuficientes
frente a la realidad

de tu cuerpo niña
de tu conciencia
que cesa
oh niña!

Tu cara me desvela
y se vuelve concisa
en el recuerdo
acomodando sus colores
con su última pincelada

oh hermosa niña!

mi altar está vacío
como mi fe
y en ese rincón ausente
una fuerza
interna y profana
me obliga a arrodillarme
y me consuela:

por lo menos pude
avivar
tus últimas
sonrisas

oh
niña!

2 comentarios:

M M dijo...

la ncohe que en el sur lo velaron es un buen poema, uno de los mejores,, lo lei mucho despues de que le enseñaste, este es como un recuerdo difuso de ese poema, y no lo digo por el contenido, lo digo por el efecto en el lector-yo mismo-.
la noche que en el sur lo velaron, me genero muchos interrogantes, me sucito un ejemplo, pero esto es como demasiado real, es un recuerdo tuyo, y mio -compartido- hecho poesia.

me gusto mucho, garcias!

Alejandro Arriaga dijo...

un abrazo loco.