domingo, 16 de agosto de 2009

Revolución o reforma

tras el derrumbe
el humo cinematográfico
de los escombros
nos enceguece

latidos innegables
se alejan en cada golpe
confirmando nuestras sospechas
de potenciales caras aplastadas
por un peso
que fuerza a los líquidos
a fugarse como sueños

entre las victimas previsibles
unos negritos mendigan
pan y arrobas

los ladrillos tiemblan
como nuestras manos

¿revolución
o reforma?


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jueves, 13 de agosto de 2009

La vida en el desierto

un brote repentino
de floración es
lo que todo habitante
del desierto
desea

la metamorfosis de las piedras
teñidas ahora por la hierba
abre impensadas opciones
para el deleite

los eslabones alimenticios
se encadenan
complacidos y orgullosos
del lugar que les toca
como si nunca hubiesen
querido ser otros

los adultos alados
despiden feromonas
y todos se conforman
con una muestra efímera
de perfección:

los picos excitados
sodomizan a las flores
los dientes afilados
escurren su sangre
y el estado de alerta
se suspende

momentáneamente
naturalmente
desgraciadamente
hasta que todo cesa
y se revierte:

la vida de los diminutos
se evapora con el agua
y el murmullo alegre
se vuelve silencio y furia
cálculo y secretos

la piedra recobra
su destino de piedra
y en su eterna confabulación
con el tiempo
propone excusas nuevas
para nuestra
frustración


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lunes, 10 de agosto de 2009

Biografía

la suya
como otras tantas
supo extenderse
entre dos puntos
del tiempo

refugiarse
en un nombre
apretando los dientes
o liberándolos
en risas

una vouyerista
experiencia
de lo interminable

un grano de arena
clavado en la enorme lápida

una gota
embanderando
ejércitos de espermatozoides

una lupa
arrastrándose
sobre aquellos colores
que se disputan
el amanecer
con el ocaso.


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martes, 4 de agosto de 2009

No se culpe a nadie

la radio escrupulosa
vuelve a explicarme
que la leña
ya estaba encendida
cuando llegamos

y que no puede culparse a nadie

que los cerrojos
que aprietan mis lágrimas
de furia
son producto
de trabas impositivas

y que no puede culparse a nadie

que la depilación total
derritiéndose histérica
respirando impotente
en mi cara
es parte de un clima
de opinión

y que no puede culparse a nadie

que los pálidos cíclopes
que suben el volumen
de sus ondas gástricas
son sólo ejecutivos
estresados

y que no puede culparse a nadie

y que una pluma
en el desierto
sólo
sirve
como consuelo

y que no puede culparse a nadie