jueves, 14 de enero de 2010

De la precisión en poesía

un poeta
perfumado de alcohol
sin pluma y sin citas
sin cartas de recomendación
sin niñas mojando las sillas

colapsa contra el cordón
y escupe su última
lágrima

la parra vieja que amanece
y le da sentido a esa
esquina del abasto
es tan precisa y triste
como la muerte

1 comentario:

leponauta dijo...

Bueno, por acá pongo una ficha de autoestima. Y te felicito...